En el corazón de las tierras del oporto, la finca de 32 hectáreas se sitúa en un paisaje montañoso que le invita a hacer senderismo o bicicleta, a nadar o pescar en el río Pinhão, o a simplemente descansar.

Independientemente de la actividad que elija, va a disfrutar de la belleza de los distintos cultivos en los bancales que rodean la quinta: viņedos, limoneros, melocotones, higueras y nogales.